Y es que, cual arena en un reloj, el tiempo es el bien más democrático que tenemos.
Es finito.
Cada cual tiene el suyo.
Y su valor… intangible, incalculable.
Así, sabiendo que es limitado y valioso… ¿Te has parado a pensar en qué haces con tu tiempo? Michael Ende en Momo sí.
En mi caso particular decido dedicarle la parte profesional de mi tiempo a la medicina y literatura. Porque me llenan, porque me gusta. Por vocación.
Y el resto a mis relaciones interpersonales.
Podría seguir comentando el audio pero te invito a escucharlo, son pocos minutos.
¿Y tú? ¿A qué decides dedicar este bien tan preciado?
Un abrazo,
Marta