Nos es fácil pedirle cosas a Jesús. Llenamos nuestras oraciones con peticiones y queremos que solucione nuestros problemas. Pero cuando se trata de darle todo el control, nos sentimos inseguros y no le damos el volante de nuestras vidas.
"¿Has invitado a Jesús para que te acompañe en el viaje o está Él al volante?" Bob Gass