. La abundante gracia de Dios para los creyentes pecadores bajo el Antiguo Pacto: la Ley.
Y para comenzar casi desde el primer principio de la Iglesia: los Patriarcas habían sido circuncidados, admitidos a participar en el pacto y sin duda instruidos por el cuidado de su padre en rectitud e integridad, cuando conspiraron para matar a su hermano ( al querer matar a José vea Gen 37:18). El crimen era uno que los ladrones más depravados habrían aborrecido. Finalmente, calmados por las protestas de Judá, lo vendieron; esto también era una crueldad intolerable. Simón y Levi tomaron una nefasta venganza (la violación de su hermana) de los hijos de Siquem (Gen 34:25), uno también condenado por el juicio de su padre. Rubén, con execrable lujuria, profanó la cama de su padre (Gen 35:22). Judá, cuando buscaba cometió incesto, pecó contra la ley de la naturaleza con su nuera. Sin embargo en vez de ser expulsados del pueblo escogido, fueron levantados para ser sus líderes.