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El artículo 366. ¿Debería compartir mi guion? se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.

Una de las preguntas que más me hacen los guionistas noveles es: ¿Debería compartir mi guion con otros colegas, productoras y miembros de la industria? Pues hoy os doy mi punto de vista y lo justifico.

Pero antes os recuerdo que en la plataforma de cursosdeguion.com podéis aprender todo lo necesario para escribir guiones y convertiros en guionistas. Tenemos cursos que enseñan a escribir cortos, largos, series, webseries, documentales, cómics… 60 cursos a día de hoy y cada semana salen tres clases nuevas.

Hoy continuamos con el curso de Creación de Sitcom. Veremos en qué consiste este formato y cómo crear una serie teniendo en cuenta la estructura, los personajes, las tramas… En el sexto vídeo veremos cómo trabajar una escena en una sitcom.

Y el sábado continuamos con el curso de Tips de construcción de escenas que ha creado Guido Cortell y presentó en el último podcast, con una clase dedicada a un recurso que nos ayuda a crear dramatismo a las escenas: el soplo de la muerte.

Los miedos a compartir los guiones

compartir mi guionComo os dije en la introducción, hoy os voy a dar mi opinión sobre si debéis compartir o no vuestro guion con otros guionistas, productoras o miembros de la industria en general.

Yo soy consciente de que muchos guionistas tienen este miedo a compartir. Pero mi primera respuesta a esa pregunta es tranquilos, no tenéis que tener miedo a compartir nuestro trabajo.

Aunque lo que tenemos que ver primero es la razón es de ese miedo. ¿Por qué tenemos tanto miedo a compartir nuestro trabajo?

La primera de las razones de muchos guionistas es el robo de guiones. Piensan que el que ellos han escrito es un guion tan genial que va a ser robado por algún productor pícaro que va a cambiar cuatro cosas y va a colocar su nombre en la portada como si el proyecto fuera suyo. 

O que se lo va a pasar a algún guionista con el encargo de adaptar ese concepto tan original para hacer un nuevo guion que sea suyo

Y algunos guionistas no comparten su trabajo con compañeros guionistas porque aunque no crean que le vayan a robar directamente el guion, piensan que algunos conceptos pueden ser tomados para sus guiones ya sea de forma voluntaria o incluso inconsciente.

Sí, inconsciente. Existe un concepto psicológico, la criptomnesia, por el que se puede dar plagios involuntarios. El sujeto cree haber elaborado algo por primera vez mediante una combinación inédita de estímulos, pero en realidad nos hallamos ante una idea recuperada tal y como fue almacenada en la memoria del individuo. Solo que no nos acordamos de que la idea no es nuestra.

Hay otros guionistas que tampoco comparten porque no les gustan los comentarios negativos. Suelen denostar a los que los hacen con excusas como que no entienden su obra, o que ellos tienen otros gustos por lo que es normal que no les gusten sus guiones o sus personajes o su estilo.

Craso error. Debemos amar el feedback que nos dan de nuestro guion. Eso no quiere decir que vayamos a cambiar todo lo que nos digan, pero sí podemos plantearnos reescrituras donde se pueda mejorar algunos pasajes y hacerlos más entendibles. 

Al igual que se hacen visionados antes de estrenar una película y se testean las películas, podemos hacer lo mismo con nuestros guiones para ver lo que funciona mejor y lo que no. Casi siempre un guion puede ser mejorable, y sobre todo si el que lo ha escrito es alguien que está empezando.

Razones para compartir mi guion

Realmente hay muy pocas razones, si es que hay alguna, para no compartir nuestros guiones. Pero vamos a ver aquí algunas por las que sí debemos compartirlos.

  1. Recibir comentarios y feedback de compañeros o mentores

Todos los guionistas y cineastas comparten su trabajo para recibir comentarios y mejorarlo, desde el guion hasta el primer corte de la edición. Son míticos algunos visionados de películas previos al estreno que cambiaron mucho el producto final.

Por ejemplo, cuando Lucas mostró una de las primeras ediciones de Star Wars a sus amigos, entre ellos los directores Brian De Palma, John Milius y Steven Spielberg. Recibió críticas negativas y a partir de ellas incorporó los rótulos del inicio que explicaban la situación previa a la historia. Después esos créditos se convirtieron en marca de la casa para las demás películas de la saga.

Como guionista, es esencial obtener retroalimentación temprana antes de llevar el guion a agentes, gerentes, ejecutivos de desarrollo, productores, directores y actores o presentarlo a concursos o ayudas de desarrollo.

Después veremos si estos comentarios nos funcionan o no, pero tenemos la obligación de considerarlos todos. La película no debe ser algo para nosotros, debemos pensar en las opiniones de los demás, sobre todo las opiniones cualificadas.

Yo recomiendo crear una especie de círculo de confianza de amigos y compañeros con los que puedan intercambiarse proyectos para recibir comentarios. Estos compañeros se pueden encontrar mientras se estudia o ya mientras te dedicas a la profesión, pero te pueden acompañar a lo largo de toda tu vida profesional.

Obviamente la relación suele ser recíproca. Uno intercambia sus proyectos con los otros para recibir comentarios y da feedback a los proyectos ajenos. Y se basa en el respeto al trabajo del otro y a la libertad de opinar lo que se quiera sin ser juzgado por ello.

Además de este círculo de confianza, en el que se suele estar en estatus similar, ya sea porque estés empezando o porque ya te dedicas a ello, puedes recibir comentarios de profesionales más experimentados o mentores.

Es muy difícil que un mentor dedique dos horas de su tiempo a leer tu guion de largometraje con detenimiento, más el tiempo necesario en dar el feedback por escrito, audio, vídeo o cara a cara. Podrás conseguirlo si ya tienes un vínculo fuerte con él, pero lo normal es que esté muy ocupado y no pueda dedicarte ese tiempo.

Por esa razón la mejor forma de conseguir feedback y comentarios de mentores y guionistas más expertos es contratándolos a través de consultorías y mentorías. Así consigues feedback experto de personas que no tienen ninguna implicación emocional contigo ni con tu trabajo y que aportan toda su experiencia. Y como están cobrando por ello se esmeran más que los comentarios de un amigo.

Resumiendo, que los comentarios y las notas son herramientas poderosas que puedes usar para desarrollar tu escritura. Y no puedes obtenerlos sin compartir tu guion.

  1. Recuerda que la industria cinematográfica mundial no necesita tus ideas

Los delirios de grandeza son frecuentes con los guionistas. Amamos nuestras ideas y sentimos que Netflix, Hollywood y las productoras de nuestro país las necesitan. 

Pero he de confesaros que no, no las necesitan. Normalmente suelen tener montones de proyectos para elegir. Unos los crean ellos directamente con sus equipos de desarrollo, otros los reciben de miles de productoras, otros se les ocurren al ver libros y comprar sus derechos…

La industria del cine y la televisión, o por lo menos los que se dedican profesionalmente a ello, no van a hacer un esfuerzo poco ético para robar ideas porque tienen mucho contenido a su disposición y a su alcance. No hay razón para buscar guiones para robar.

Eso no quiere decir que cuando compartas tu guion no lo hayas registrado antes y que guardes todos los mails y comunicaciones hayas tenido por si acaso tienes mala suerte y los necesitas para defender tus derechos. 

  1. Las productoras y cadenas de la industria prefieren comprar tu concepto que robarlo

Si has hecho tu trabajo como guionista y has escrito un concepto original que interesa a una productora, ellos prefieren pagar los derechos para desarrollarlos y producirlos, en lugar de arriesgar con demandas, presiones y mala prensa después.

Por eso cuando van a producir un biopic sobre alguien suelen comprar primero los derechos sobre algún libro ya publicado. Así se evitan problemas posteriores. Y muchas productoras tienen políticas muy estrictas de no recibir guiones que no hayan solicitado previamente.

Normalmente los casos que se dan de abusos suelen ser más con productores de poco nivel que no tienen ni prestigio ni las buenas prácticas que generan los que llevan más tiempo.

Si tratas con profesionales reales de la industria no deberías tener miedo de que te roben un guion. Gracias a Google podemos hacer investigaciones previas de la experiencia de cada uno.

  1. Compartir tu guion significa que el trabajo “está en la industria”

A menos que seas un “Juan Palomo” independiente que escribas, produzcas, financies y dirijas tus propios proyectos, no hay forma posible de sobresalir en la industria del cine sin compartir tus guiones.

El camino para convertirte en guionista profesional pasa porque los expertos de la industria consideren tu trabajo. Ellos serán los que te paguen por escribir un guion si vas con una idea genial o compren los derechos de tu guion para intentar producirlo.

Mostrar ese miedo a compartir tu guion no es profesional. Debes estar feliz de que lean tu guion y se planteen la posibilidad de producirlo y sacar adelante tus ideas. Una vez lo hayas compartido ya no dependerá de ti. Pero si no lo compartes es como si fueras a jugar un partido de fútbol y no quisieras ni salir al campo de juego por miedo a que te lesionen o el árbitro esté comprado. No vas a perder, pero tampoco a ganar. 

Sácate los miedos y selecciona, eso sí, quiénes son las personas adecuadas con quien compartir tu trabajo.

  1. Trabajaste mucho para después enterrar tu guion en un cajón

Escribir un guion de largometraje supone mucho tiempo de trabajo. Desde que tienes la idea, haces la investigación, escribes la escaleta, tratamiento, primera versión del guion y versiones posteriores, pueden pasar meses o incluso años. ¿Realmente vas a tirar todo por la borda solo por el miedo de que roben tu trabajo.

Cuando termines tu guion debes retocarlo hasta que estés lo suficientemente orgulloso como para poder compartirlo con más gente.

Si estás empezando es posible que tomes la escritura de ese guion como parte del proceso de aprendizaje y lo sientas como un paso previo a la escritura de los próximos guiones donde puedas aplicar lo aprendido. Muy pocos guionistas consiguen ver su primer guion en pantalla.

Aún así, mover tu guion por concursos o pasarlo a otros compañeros te dará un feedback directo sobre tu trabajo y te ayudará a calibrar tu potencial.

Y como vemos en el Curso de Cómo Vender un Guion, si decides enviarlo a productoras, porque crees que ya tiene el nivel, lo ideal es hacer una investigación previa de en cuáles puede encajar mejor y cuáles pueden estar interesadas. 

Después te pones en contacto con ellas y les ofreces el logline o sinopsis y la oportunidad de enviar el guion si se muestran interesadas en ello. Y solo a las que muestren interés les compartes tu guion. Pero es fundamental establecer una relación previa, nada de enviar guiones por enviar.

Y una vez que estés con tu guion en fase de compartir y buscar comprador ya puedes olvidarte de él y comenzar con el siguiente. Olvidarte del contenido, no de su venta, para eso deberás poner mucha energía, pero si lo consigues merecerá la pena y amortizarás el tiempo invertido.

Y así terminamos el podcast de hoy en el que hemos reflexionado sobre si debería compartir mi guion una vez finalizado. Si os ha sido útil, agradecería comentarios y valoraciones en Itunes, Ivoox, Youtube o Spotify. O que compartáis este podcast por redes sociales. Y por supuesto agradecer a los que os suscribís a los cursos de Guion o contratáis las consultorías y mentorías que ayudáis a que el podcast se mantenga. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas. 

El artículo 366. ¿Debería compartir mi guion? se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.