Los expedicionarios llegan cargados de esperanza al Fuerte Independencia, pues es un punto donde es inevitable que lleguen noticias de cualquier suceso ocurrido entre indios y extranjeros. Allí tienen la suerte de poder comunicarse en francés con el militar encargado del fuerte, que les da informaciones de gran importancia sobre las posibilidades de encontrar al capitán Grant en esa región meridional de América.