Hoy exploraremos una verdad que puede transformar tu vida: Dios no solo quiere salvarte, quiere adoptarte como Su hijo. Romanos 8:14-15 y Juan 1:12 nos revelan que, al creer en Jesús, somos aceptados como hijos de Dios. Y en esa relación íntima de Padre e hijo, podemos descubrir las características del corazón de Dios: un Padre lleno de amor, compasión, disciplina y provisión. Este episodio te ayudará a conocer más profundamente al Padre celestial y te inspirará a reflejar Su carácter—especialmente si tú también eres padre.