Las disciplinas nos ralentizan.
Nos ponen en posición de escuchar a Dios
Enfatizan la relación.
Nos obligan a ver dónde colocamos nuestra dependencia.
Descubren nuestro pecado que obstaculiza nuestro caminar con Dios.
Corrigen nuestros pecados de omisión.
Nos preparan para enseñar y guiar a otros.
Producen en nosotros confianza y entusiasmo piadosos.
8 RAZONES POR LAS QUE LAS DISCIPLINAS ESPIRITUALES IMPORTAN BY CHUCK LAWLESS