Todos perseguimos algo: dinero, comodidad, reconocimiento o seguridad. Pero ¿qué pasa cuando al final descubrimos que nada de eso llena? Jesús contó la historia de un hombre que había acumulado todo lo que cualquiera envidiaría, pero a los ojos de Dios fue llamado necio. En contraste, Él nos muestra cuál es el tesoro que realmente vale la pena buscar, el único que puede dar satisfacción verdadera y permanecer para siempre.
(Estudio de Lucas, lección 67)
Lucas 12:13-21