Gustavo Bustos nos invita a revisar cómo estamos caminando con Dios. A partir de Eclesiastés 5, nos recuerda tres actitudes esenciales: escuchar antes de hablar, cuidar nuestras palabras y vivir con asombro ante lo que Dios hace cada día.
Un llamado a ajustar la ruta, acercarnos con humildad y mantener una relación con Dios más consciente y agradecida.