Hechos 20:9 Y a cierto joven llamado Eutico, que estaba sentado en la ventana, le iba dominando un profundo sueño. Como Pablo seguía hablando por mucho tiempo, el joven, ya vencido por el sueño, cayó del tercer piso abajo y fue levantado muerto. 10 Entonces Pablo descendió y se echó sobre él, y al abrazarlo dijo: “¡No se alarmen, porque su vida está en él!”.
11 Después de subir, de partir el pan y de comer, habló largamente hasta el alba; y de esta manera salió. 12 Ellos llevaron al joven vivo y fueron grandemente consolados.
🎙️Este es un evento bien extraño donde ocurre un accidente trágico cuando el apóstol Pablo estaba predicando; pero como ustedes sabrán, en ese tiempo no había otros medios de comunicación como ahora donde tenemos la radio, el internet y el podcast, donde podemos tener el fácil acceso para aprender de la Palabra del Señor. En ese tiempo sólo tenían las cartas que escribían los apóstoles, y las iglesias se turnaban para leerlas porque no había imprenta para repartir copias.
Era un privilegio cada vez que un apóstol iba a visitarlos, pues era difícil en ese tiempo viajar y tener a un siervo de Dios visitando seguido las iglesias. Por eso el apóstol Pablo aprovechaba su tiempo, él hablaba y enseñaba por largas horas.
En este caso, vemos a un joven que tal vez estaba muy cansado por trabajar desde la madrugada hasta la tarde, posiblemente en el campo o pescando. Tal vez vendiendo cosas en la plaza o como mensajero llevando cosas de aquí para allá. Su cansancio era tan grande y a la vez su deseo de escuchar la Palabra de Dios que se sentó en una ventana del tercer piso, tal vez para recibir un poco de brisa en una casa repleta de personas.
Al dormirse, cayó y murió. Pero Pablo oró por él y volvió a vivir.
Sea cual sea la razón por la que el joven se durmió, algunos enseñan que este es un ejemplo negativo de alguien que no presta atención al mensaje y se duerme. Yo pienso lo contrario, pienso que este joven en medio de su cansancio estaba allí junto con los demás escuchando la Palabra de Dios que daba el apóstol Pablo, el joven estaba haciendo un gran esfuerzo de recibir lo que más pudiera acerca del mensaje de salvación y de cómo vivir una vida cristiana victoriosa.
Este accidente me muestra que muchas veces en nuestro caminar con Dios van a haber accidentes desafortunados y eventos dolorosos. Muchas personas lo van a aprovechar para señalarnos, criticarnos y acusarnos de que lo que estamos haciendo es un error y falso. Muchos van a decir: "¿Por qué me sucedió esto si estaba sirviendo a Dios?", "¿por qué nos pasó esto como iglesia?" Pero Dios utiliza esos accidentes para mostrar Su gloria.
Si estamos haciendo la voluntad de Dios y sirviéndole con corazón sincero, aunque hayamos cometido un descuido, el Señor nos va a transformar para bien. Eutico es nuestro mayor ejemplo.
Lo que también debemos aprender es a no poner a prueba el poder de Dios. La segunda lección es que debemos ser prudentes y no poner en peligro nuestras vidas. Bien dijo Jesús: “No tentarás al Señor tu Dios.“
La Biblia dice en Marcos 16:17-18: “Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes en las manos, y si llegan a beber cosa venenosa no les dañará. Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”.
Cuando la Biblia hace referencia de "tomarán serpientes en las manos y beber cosa venenosa", no está diciendo que lo vamos a hacer a propósito, sino cuando en algún accidente o por ignorancia nos muerde una serpiente o alguien ponga una cosa venenosa en nuestro alimento para dañarnos por ser cristianos.
Así que hagamos todo lo posible para servir al Señor junto con nuestras familias y hagámoslo de corazón, teniendo en cuenta que de una u otra forma, al final el Señor va a bendecirnos y va a glorificarse en nuestro diario vivir.
Soy tu amigo Eduardo Rodríguez, no olvides compartir este mensaje y leer todo el capítulo anterior.
Que el señor Jesucristo te bendiga😇
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