Hechos 4:7 Y poniéndolos en medio, les interrogaron:
—¿Con qué poder, o en qué nombre han hecho ustedes esto?
8 Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo:
—Gobernantes del pueblo y ancianos: 9 Si hoy somos investigados acerca del bien hecho a un hombre enfermo, de qué manera este ha sido sanado, 10 sea conocido a todos ustedes y a todo el pueblo de Israel, que ha sido en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos. Por Jesús este hombre está de pie sano en su presencia. 11 Él es la piedra rechazada por ustedes los edificadores, la cual ha llegado a ser cabeza del ángulo. 12 Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
13 Y viendo la valentía de Pedro y de Juan, y teniendo en cuenta que eran hombres sin letras e indoctos, se asombraban y reconocían que habían estado con Jesús. ~~~
En este capítulo podemos ver la continuación del capítulo 2 cuando los apóstoles Pedro y Juan fueron llevados delante de los líderes del pueblo, que eran gobernantes y a la vez líderes religiosos. Ellos querían entender cómo fue que sanaron a un hombre que había nacido cojo, el mismo que estudiamos en el devocional de ayer. En ese momento Pedro y Juan aprovechan para explicarles que Jesús que habían rechazado y crucificado era el Salvador, el mesías, el Rey de Israel. Ellos resaltaron que el poder no era de ellos sino que provenía del nombre de Jesús. Con este nombre no sólo el enfermo se sana pero hay salvación para la humanidad.
Quiero que observemos que ellos se asombraron al escucharlos, y reconocieron que eran seguidores de Jesús por la forma en que hablaban con valentía y explicaban las profecías con denuedo, autoridad y claridad.
Los apóstoles tienen razón. Cuando tienes a Jesús en tu vida y vives conforme su palabra, sus mandamientos y a sus enseñanzas, tu vida empieza a ser transformada. Jesús te quita todo temor y toda inseguridad. Cuando eres menospreciado, el Señor te da un lugar de honor, te muestra la razón de tu existencia y te capacita a medida que vas hablando y comportándote conforme el Señor habló, pensar como el señor pensó y sentir como el señor sintió. Jesús es el reflejo que todo ser humano debe imitar.
Mire a Pedro que era tan impulsivo, rudo e imprudente, se convirtió en un hombre aplomado con dominio propio y versado en la palabra. Juan, un hombre con un temperamento explosivo, se convirtió en un hombre dócil y sereno.
Te invito para que invoques el nombre de Jesús en tu vida, qué rindas toda tu voluntad a él. Pídele que tome control de tu temperamento, que forme un carácter firme en ti y que ponga palabras en tu boca de seguridad. Cree que podrás adquirir ese trabajo que tanto estás buscando si permites que el valor que proviene de Dios tome control de ti y expulse tus temores. Podrás ser ese esposo ejemplar. Podrás ser esa madre sabía que toma decisiones firmes para el bienestar de su esposo y sus hijos. Cómo joven podrás mantenerte firme en ese ambiente pesado que hay en tu escuela cuando empiezas a comportarte como actuaba Jesucristo, pues eres hijo de Dios y tienes su santo espíritu en tu corazón.
Yo era una persona llena de temores y miedos, lleno de inseguridades, pero cuando permití que el señor empezara a usarme como un instrumento suyo, ni yo mismo me reconocía.
Consideremos:
¿Te llamas cristiano pero no te comportas como Cristo?
Has aceptado la salvación de tu alma pero no has aceptado que Jesús transformes tu manera de pensar y de comportarte?
Aceptas el amor de Dios pero no quieres soltar el temor?
Mi oración hoy es que el Señor transforme tu mente, tu comportamiento, para que adoptes la mente y la actitud de Jesucristo.
Soy tu amigo Eduardo Rodríguez no olvides leer el capítulo completo y compartir este episodio con alguien que tú aprecies.
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