Deuteronomio 7: La victorias espirituales son graduales.
Deuteronomio 7:21-26 RVA2015:
No desmayes ante ellos, porque el SEÑOR tu Dios está en medio de ti, Dios grande y temible. “El SEÑOR tu Dios expulsará estas naciones de delante de ti, poco a poco. No podrás exterminarlas de inmediato, no sea que los animales del campo se multipliquen contra ti. El SEÑOR tu Dios las entregará delante de ti; él las someterá a gran turbación, hasta destruirlas. Él entregará a sus reyes en tu mano, y tú destruirás sus nombres de debajo del cielo. Nadie te podrá resistir, hasta que los destruyas. “Quemarás en el fuego las imágenes de sus dioses. No codiciarás la plata y el oro que estén sobre ellas ni los tomarás para ti, para que no caigas en la trampa por ello. Esto es abominación al SEÑOR tu Dios. No meterás en tu casa ninguna cosa abominable, para que no seas anatema juntamente con ella. La detestarás del todo y la abominarás, porque es anatema.
----------------------------------------
En este capítulo podemos ver más promesas de Dios para el pueblo de Israel. Entre los mandamientos y preceptos que Dios le daba al pueblo Israel para que celebraran fiestas solemnes o tuvieran un comportamiento específico dentro del pueblo, también estaba escrito y profetizado por Dios todas las cosas que ellos alcanzarán si guardan la ley de Dios.
Una de esas promesas grandes es que Dios les iba a entregar en sus manos a los enemigos y que iban a conquistar muchos reinos poderosos.
Aquí encontramos la razón por la cual Dios no permitió que ellos vencieran a los enemigos en un instante, pudiendo Dios exterminar a esos pueblos de un solo golpe.
Como Dios es soberano, Él sabía que sí expulsaba a los habitantes de las tierras al instante, los animales salvajes iban a tomar posesión de la tierra abandonada o inhabitada, y sería muy peligroso para los israelitas convivir en tierras llenas de fieras salvajes.
Por eso ellos debían conquistar estas tierras gradualmente, poco a poco ir ganando batalla por batalla, conquistando gradualmente esas tierras hasta que al final ganar la guerra totalmente.
Esta es una lección que Dios nos da para que podamos entender que Él obra en nosotros por etapas, enseñándonos poco a poco sus caminos y sus propósitos en nuestras vidas por medio de las pruebas y las luchas.
Es en las pruebas donde aprendemos a ejercitar nuestra fe, a clamar a Dios, a confiar en sus promesas. Es en los momentos difíciles donde nos hacemos fuertes y donde crecemos en el conocimiento de la Palabra de Dios.
Por eso Dios no nos da victorias instantáneas sino graduales, donde vamos madurando a través del paso del tiempo.
Es por eso que la Biblia dice que la luz del justo es como la luz del amanecer, que va de aumento en aumento, poco a poco hasta que el día es perfecto.
Dios no nos pide perfeccionismo sino que nos pide perseverancia, que vayamos avanzando paso a paso sin mirar atrás.
Debemos confiar que Él tiene el control de las circunstancias y que la victoria está concedida hace tiempo para nosotros, solo que debemos ser pacientes.
Recuerda que la Palabra de Dios dice que somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó, y que nada ni nadie nos podrá separar del amor de Dios. Esto se encuentra en Romanos 8:37-39: “Más bien, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy convencido de que ni la muerte ni la vida ni ángeles ni principados ni lo presente ni lo porvenir ni poderes ni lo alto ni lo profundo ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro.”
Soy tu amigo Eduardo Rodríguez.
🇺🇲
Deuteronomy 7: Spiritual victories are gradual.
Deuteronomy 7:21-26:
You shall not be terrified of them; for the Lord your God, the great and awesome God, is among you. And the Lord your God will drive out those nations before you little by little; you will be unable to destroy them at once, lest the beasts of the field become too numerous for you. But the Lord your God will deliver them over to you, and will inflict defeat upon them until they are destroyed. And He will deliver their kings into your hand, and you will destroy their name from under heaven; no one shall be able to stand against you until you have destroyed them. You shall burn the carved images of their gods with fire; you shall not covet the silver or gold that is on them, nor take it for yourselves, lest you be snared by it; for it is an abomination to the Lord your God. Nor shall you bring an abomination into your house, lest you be doomed to destruction like it. You shall utterly detest it and utterly abhor it, for it is an accursed thing.
----------------------------------------
In this chapter we can see more promises of God for the people of Israel. Among the commandments and precepts that God gave to the people of Israel to celebrate solemn festivals or have a specific behavior within the people, God also wrote and prophesied all the things that they will achieve if they keep God's law.
One of those great promises is that God was going to deliver their enemies into their hands and that they were going to conquer many powerful kingdoms.
Here we find the reason why God did not allow them to defeat the enemies in an instant, since God could exterminate those peoples with a single blow.
Since God is sovereign, He knew that if He expelled the inhabitants of the land instantly, the wild animals would take possession of the abandoned or uninhabited land, and it would be very dangerous for the Israelites to live in lands full of wild beasts.
That is why they had to conquer these lands gradually, little by little winning battle by battle, gradually conquering these lands until finally winning the war totally.
This is a lesson that God gives us so that we can understand that He works in us in stages, gradually teaching us His ways and His purposes in our lives through trials and struggles.
It is in trials where we learn to exercise our faith, to cry out to God, to trust in His promises. It is in difficult times where we become strong and where we grow in the knowledge of the Word of God.
That is why God does not give us instant victories but gradual ones, where we mature through the passage of time.
That is why the Bible says that the light of the righteous is like the light of dawn, which goes from rising to rising, little by little until the day is perfect.
God does not ask us for perfectionism but asks us to persevere, to go forward step by step without looking back.
We must trust that He is in control of circumstances and that victory has long been granted to us, we just have to be patient.
Remember that the Word of God says that we are more than conquerors through Him who loved us, and that nothing and no one can separate us from the love of God. This is found in Romans 8:37-39: “Yet in all these things we are more than conquerors through Him who loved us. For I am persuaded that neither death nor life, nor angels nor principalities nor powers, nor things present nor things to come, nor height nor depth, nor any other created thing, shall be able to separate us from the love of God which is in Christ Jesus our Lord.”
I am your friend Eduardo Rodríguez.
#Deuteronomio #Deuteronomio7
#IglesiaElReino #KingdomChurch #IPUH
#HogaresDePacto #HogaresDePactoPodcast #PastorCarlos #CarlosRodriguez #EduardoRodriguez
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.