📖 Filemón 1:8-22 RVA2015
"Por lo tanto, aunque tengo mucha confianza en Cristo para ordenarte lo que conviene, más bien intercedo en amor —siendo como soy, Pablo, anciano y ahora también prisionero de Cristo Jesús—; intercedo ante ti en cuanto a mi hijo Onésimo a quien he engendrado en mis prisiones. En otro tiempo él te fue inútil, pero ahora es útil tanto para ti como para mí. Te lo vuelvo a enviar, a él que es mi propio corazón. Yo deseaba retenerlo conmigo para que en tu lugar me sirviera en mis prisiones por el evangelio. Pero sin tu consentimiento no quise hacer nada, para que tu bondad no fuera como por obligación sino de buena voluntad. Pues quizás por esta razón se apartó por un tiempo, para que lo recuperes ahora para siempre; ya no como a un esclavo sino más que esclavo, como a un hermano amado, especialmente para mí pero con mayor razón para ti, tanto en la carne como en el Señor. Así que, si me tienes por compañero, recíbelo como a mí mismo. Si en algo te hizo daño o te debe, ponlo a mi cuenta. Yo, Pablo, lo escribo con mi propia mano: Yo lo pagaré; por no decirte que también tú mismo te me debes a mí. Sí, hermano, yo quisiera tener este beneficio de ti en el Señor: ¡Conforta mi corazón en el Señor! Habiendo confiado en tu obediencia, te escribo sabiendo que harás aún más de lo que digo. A la vez, prepárame también alojamiento pues espero que mediante las oraciones de ustedes yo les sea concedido."
Esta es una de las cartas más cortas del apóstol Pablo, pero la hace diferente y especial porque es una carta muy personal que Pablo se la dirige a una sola persona para arreglar un problema muy delicado.
Al parecer, Filemón era una persona muy apreciada por el apóstol Pablo porque era uno de sus colaboradores; más que un colaborador en el campo misionero viajando con él, era un hombre que aportaba financieramente a la misión del apóstol Pablo.
El problema fue que uno de sus esclavos se había escapado huyendo tal vez buscando su libertad o por algún problema que tuvo con su Señor. La situación era tan delicada que Onésimo podría ser castigado físicamente y aún legalmente podría ser castigado con la muerte.
Al parecer, Onésimo buscó al apóstol Pablo dondequiera que se encontrará posiblemente en la cárcel. Onésimo recibió a Jesucristo como Salvador y ahora no sabía cómo volver a la casa de su Señor, pues era un fugitivo y criminal ante la ley.
En este caso Pablo, con mucha delicadeza pero con autoridad, le exige a Filemón que primero perdone a Onésimo, indicándole que fue un propósito divino que Onésimo huyera para que Onésimo conociera a Jesucristo, y segundo, para que lo recibiera, ya no tanto como un siervo sino como un hermano en Cristo, lo cual la relación entre los dos iba a ser nueva y diferente.
Curiosamente, la palabra Onésimo significa "útil", por eso en uno de los versos de esta carta le dice que antes él te era inútil pero ahora es "útil" haciendo un juego de palabras, mostrándole que Onésimo antes era un problema para él pero ahora iba a ser una gran bendición.
Esta sería una prueba de fe para los dos, tanto para Onésimo para que se sujetara y trabajara honestamente siendo fiel a Filemón, mostrando un buen testimonio como un siervo cristiano, y Filemón debería poner a prueba su fe, siendo un amo mostrando misericordia y amabilidad para con sus servidores mostrando ser un señor y hombre de negocios cristiano tratando con bondad a sus trabajadores.
De la misma forma, debemos ver a cada uno de los miembros de nuestra familia como si fueran cada uno de nuestros hermanos en Cristo, porque tenemos la tendencia de maltratarlos cuando estamos enojados, tratando de imponer nuestra autoridad como padres sobre nuestros hijos, como hijos tenemos la tendencia de rebelarnos contra nuestros padres, y muchas veces con malas palabras en el hogar.
Tratemos a los miembros de nuestra familia con dignidad y también a nuestros compañeros de trabajo o empleados bajo nuestro cargo. Soy tu amigo Eduardo Rodríguez.😇
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