Gálatas 4:6-20 RVA2015
Y por cuanto son hijos, Dios envió a nuestro corazón el Espíritu de su Hijo que clama: “Abba, Padre”. Así que ya no eres más esclavo sino hijo; y si hijo, también eres heredero por medio de Dios. Sin embargo, en otro tiempo, cuando no habían conocido a Dios, sirvieron a los que por naturaleza no son dioses. En cambio, ahora que han conocido a Dios o, mejor dicho, ya que han sido conocidos por Dios, ¿cómo es que se vuelven de nuevo a los débiles y pobres principios elementales? ¿Quieren volver a servirlos otra vez? ¡Ustedes guardan los días, los meses, las estaciones y los años! Me temo por ustedes, que yo haya trabajado en vano a su favor. Les ruego, hermanos, que se hagan como yo, ya que yo me hice como ustedes. No me han hecho ningún agravio. Saben que fue a causa de una debilidad física que les anuncié el evangelio la primera vez; y lo que en mi cuerpo era prueba para ustedes, no lo desecharon ni lo menospreciaron. Al contrario, me recibieron como a un ángel de Dios, como a Cristo Jesús. ¿Dónde está, pues, su bienaventuranza? Porque les doy testimonio de que, si hubiera sido posible, se habrían sacado sus ojos para dármelos. ¿Resulta que ahora me he hecho su enemigo por decirles la verdad? Ellos tienen celo por ustedes, pero no para bien; al contrario, quieren aislarlos para que ustedes tengan celo por ellos. Bueno es ser siempre celosos del bien, y no solamente cuando estoy presente con ustedes. Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto hasta que Cristo sea formado en ustedes, yo quisiera estar ahora con ustedes y cambiar el tono de mi voz porque estoy perplejo en cuanto a ustedes.
➡️🎙️El apóstol Pablo continúa escribiéndoles, expresándoles lo triste y perplejo que está al ver en los gálatas el retroceso que tuvieron en sus convicciones y doctrina. Su caminar con Dios fue retrasado y desviado por prácticas muertas de la antigua ley. Pablo intenta persuadirlos recordándoles el pasado y la forma milagrosa en que Dios los llamó.
Primero, Pablo les recuerda de dónde ellos fueron sacados y cómo el evangelio los transformó de la idolatría al conocimiento de Dios.
Y no sólo eso, sino que también Pablo les recuerda que ellos no escogieron a Dios sino que Dios los escogió a ellos. Ellos no conocieron a Cristo, sino que Cristo los reconoció como hijos y los adoptó para su reino celestial. Fue él quien los recibió y los llamó, y no al contrario.
Ese cambio de perspectiva es necesario entenderlo. A veces pensamos que fuimos nosotros los que encontramos a Cristo cuando fue él el que nos encontró. Pensamos que fue por nuestras propias fuerzas que adquirimos el conocimiento de la verdad cuando realmente fue por su gracia y su misericordia que Él buscó los medios para hacerse conocer a nosotros. Son esas personas que se aparecieron en nuestro camino y nos hablaron del Señor o fue ese momento difícil que nos impulsó a levantarnos y buscar a nuestro creador. Hay muchas maneras en que el Señor usa personas o circunstancias, y están dentro de su plan divino para acorralarnos y llevarnos al punto de experimentar su amor y su perdón.
Tengamos tambien cuidado con las corrientes que se levantan para separarnos de la gracia de Cristo. Hoy en día vemos corrientes de cristianos que quieren volverse judíos. En la Biblia se le llaman prosélitos a aquellos gentiles que se convirtieron al judaísmo, guardaban la ley de Moisés y adoraban al Dios de Israel.
En este capítulo vemos a Pablo contraatacando esa doctrina de querer judaizar a los cristianos para que se circuncidaran y guardaran las fiestas solemnes judías lo cual los apóstoles ya habían hablado y habían llegado a la conclusión de que no se le mandarán a circuncidar ni a obligar a los gentiles a guardar las tradiciones de los judíos.
También debemos cuidar nuestras familias de ideologías o filosofías que están vestidas de una apariencia de consagración y piedad pero lo que hacen es separarte de la gracia de Cristo. Soy tu amigo Eduardo Rodríguez 😇
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