📖 Filipenses 4:1-20 RVA2015:
Así que, hermanos míos, amados y queridos, gozo y corona mía, estén firmes en el Señor, amados. Ruego a Evodia, y ruego a Síntique que se pongan de acuerdo en el Señor. Sí, y a ti también, fiel compañero, te pido que ayudes a estas hermanas que lucharon junto conmigo en el evangelio, también con Clemente y los demás colaboradores míos cuyos nombres están en el libro de la vida. ¡Regocíjense en el Señor siempre! Otra vez lo digo: ¡Regocíjense! Su amabilidad sea conocida por todos los hombres. ¡El Señor está cerca! Por nada estén afanosos; más bien, presenten sus peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús. En cuanto a lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo que merece alabanza, en esto piensen. Lo que aprendieron, recibieron, oyeron y vieron en mí, esto hagan; y el Dios de paz estará con ustedes. En gran manera me regocijé en el Señor porque al fin se ha renovado la preocupación de ustedes para conmigo. Siempre pensaban en mí, pero les faltaba la oportunidad. No lo digo porque tenga escasez pues he aprendido a contentarme con lo que tengo. Sé vivir en la pobreza, y sé vivir en la abundancia. En todo lugar y en todas las circunstancias he aprendido el secreto de hacer frente tanto a la hartura como al hambre, tanto a la abundancia como a la necesidad. ¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece! 🎙️➡️
El apóstol Pablo demuestra en esta carta una actitud digna de admirar, pues recordemos que él escribió esta carta estando en la cárcel.
Teniendo en cuenta el lugar donde Pablo se encontraba, él estaba animando a la iglesia a que tuvieran mucho gozo y alegría, los cuales se encuentran solo en el Señor; es un gozo indescriptible que nos ayuda a confrontar las pruebas de la vida de forma más fácil y optimista.
El apóstol Pablo aquí nos da el secreto para afrontar la ansiedad. La técnica espiritual del apóstol para no dejarse sobrecargar con las preocupaciones es: presentar nuestras necesidades delante de Dios con una actitud humilde, rogando al Señor y, a la misma vez, agradeciéndole por las cosas que Dios ha hecho y por las que hace y hará cuando conteste nuestras peticiones.
Si adquirimos esta posición de confianza en el Señor, descargando todas nuestras preocupaciones a los pies de Dios y con un corazón agradecido, entonces vamos a experimentar el efecto sobrenatural de la fe; ese efecto es cuando la paz de Dios va a tomar control de nuestras vidas y va a proteger nuestra mente y corazón, es decir, nos va a guardar de todo pensamiento de destrucción y muerte, y también nos va a guardar de sentimientos dañinos como la impaciencia, la desesperanza, el miedo y la tristeza.
Esto no significa que no vayamos a experimentar ataques de malos pensamientos y sentimientos, sino que la paz de Dios nos va ayudar a enfrentarlas y nos va a proteger de consecuencias nefastas.
Por eso el apóstol nos anima para que evaluemos la forma de pensar y analizar los eventos y situaciones que enfrentamos día a día. Pongamos de nuestra parte y usemos la sabiduría de Dios para hacer una escala de valores, y mirar qué cosas valen la pena prestarle atención y a cuáles no dedicarles nuestro tiempo.
Te animo para que sigas leyendo todo el capítulo completo para que aprendas otro secreto para aprender a vivir en momentos de abundancia y de escasez. Ese te lo dejo de tarea para que lo descubras al escudriñar la Escritura de hoy.
Consideremos:
Cuando enfrento un problema, ¿me lleno de pánico y terror o hago una pausa para evaluar la situación y mirarla con objetividad?
¿Estoy permitiendo que los pensamientos desestabilicen mi vida o los estoy pasando por el filtro de la escala de valores?
Soy tu amigo Eduardo Rodríguez. 😇
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