Juan 17:11-19 RVA2015
No ruego que los quites del mundo sino que los guardes del maligno. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad. Así como tú me enviaste al mundo, también yo los he enviado al mundo. Por ellos yo me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad.
--- Dios sufría viendo al mundo que no obedecía a los profetas y a los enviados para que la humanidad se arrepintiera y se volviera a Dios, pero Él ya tenía un plan divino para santificar a la humanidad de su inmundicia. Ese Dios que miró el caos al principio de la creación y puso orden, que dijo "hágase la luz" y se formó la luz, esa palabra de Dios se hizo hombre. Dios tomó acción y ejecutó su plan de vestirse como hombre como un ser humano y vino al mundo en la persona de Jesús. Jesús es esa palabra de Dios! Como dijo Juan en el capítulo 1 "en el principio era la palabra la palabra estaba con Dios y la palabra era Dios".
Ahora esa palabra, o sea Jesús, estaba pidiendo que sus discípulos fueran santificados por él; la palabra de Dios. Jesucristo estaba apunto de entregar su vida en la cruz y cuando resucitara iba a conquistar el pecado, la muerte, y el reino de las tinieblas. Y de esa manera, ahora el siguiente paso del plan es llenarlos con su Santo Espíritu, para regenerar sus almas y llenarlas del poder de Dios.
Esto es importante recordarlo porque el Espíritu de Dios es el que les recordaría las palabras de Jesús y sus promesas. Esas palabras de Dios son Espíritu y vida! Juan 6.63.
Ahora tú y yo tenemos un privilegio muy grande y es que tenemos esa palabra de vida escrita con tinta y papel. Por eso, cuando leemos la palabra de Dios, hace un impacto sorprendente nuestras vidas, transformando nuestra manera de pensar, sanando nuestros sentimientos y limpiando nuestra mente purificandola, y no sólo eso sino que nuestro cuerpo recibe sanidad porque nuestra fe crece, y al final, el resultado es la santificación de nuestras almas. Sí podemos vivir en un mundo impuro con vidas puras pues son purificadas con la palabra de Dios.
Y es que el alcance de la palabra de Dios no tiene límites en transformar cualquier persona. Como dice en 1 Corintios 6:9 ¿No saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se engañen: que ni los inmorales sexuales ni los idólatras ni los adúlteros ni los afeminados ni los homosexuales 10 ni los ladrones ni los avaros ni los borrachos ni los calumniadores ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 11 Y esto eran algunos de ustedes, pero ya han sido lavados, pero ya son santificados, pero ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.
Cada vez que tú escuchas la palabra de Dios o escuchas un mensaje enseñado por un predicador, no estás recibiendo un mensaje cualquiera sino es un mensaje que te hace crecer, que modifica tus pensamientos, que corrige tus acciones y que te hace un mejor hijo de Dios. Por eso podemos hacer la diferencia! por eso no nos dejamos llevar por todas las corrientes que se manifiestan en este mundo.
La reflexión del día de hoy es que valoremos tener el libro sagrado en nuestras manos y poderlo leer y estudiar todos los días como lo estamos haciendo en este devocional. Este es el mejor mensaje de transformación y de prosperidad para nuestras vidas y nuestras familias. Amigo joven, aquí es donde vas a encontrar la solución a todos tus dilemas y vas a encontrar el propósito para tu vida. Si estás casado vas a a encontrar en la palabra de Dios el mejor manual para que tu matrimonio y tu familia sea santificada cuando tu vida este santificada por la palabra.
Para concluir, reflexionemos en este verso bíblico en el libro de Hebreos capítulo 4 verso 12 "porque la palabra de Dios es viva y eficaz y más penetrante que todas para de dos filos y penetra hasta partir el alma y el espíritu las coyunturas y los tuétanos y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón".
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