Listen

Description

Romanos 9:14‭-‬26 RVA2015:
¿ Porque la Escritura dice al faraón: Para esto mismo te levanté, para mostrar en ti mi poder y para que mi nombre sea proclamado por toda la tierra. De manera que de quien quiere, tiene misericordia; pero a quien quiere, endurece. Luego me dirás: “¿Por qué todavía inculpa? Porque, ¿quién ha resistido a su voluntad?”. Antes que nada, oh hombre, ¿quién eres tú para que contradigas a Dios? ¿Dirá el vaso formado al que lo formó: “¿Por qué me hiciste así?” ¿O no tiene autoridad el alfarero sobre el barro para hacer de la misma masa un vaso para uso honroso y otro para uso común? ¿Y qué hay si Dios, queriendo mostrar su ira y dar a conocer su poder, soportó con mucha paciencia a los vasos de ira que han sido preparados para destrucción? ¿Y qué hay si él hizo esto para dar a conocer las riquezas de su gloria sobre los vasos de misericordia que había preparado de antemano para gloria, a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no solo de entre los judíos sino también de entre los gentiles? Como también en Oseas dice: Al que no era mi pueblo llamaré pueblo mío, y a la no amada, amada. Y será que, en el lugar donde se les dijo: “Ustedes no son mi pueblo”, allí serán llamados hijos del Dios viviente.


En este capítulo el apóstol Pablo nos lleva a una enseñanza bien profunda porque nos muestra cómo Israel rechazó a Jesús el Salvador, su Mesías; pero ese rechazo causó que nosotros, los que no somos judíos, hayamos recibido la justicia de Dios. Su desobediencia nos guió a la obediencia a Cristo.
Y para ilustrar eso, el apóstol Pablo hace la comparación de cómo Dios escogió a Jacob pero no a Esaú, y cómo Dios escogió a Israel para salvarlo de la dura servidumbre sacándolo de Egipto, Él usó a Faraón endureciendo su corazón ¡para mostrar Su poder y sacar a Sus hijos con mano fuerte!

Existen vasos de honra y de uso común. Creo que en todas las casas existen vasos que se usan a diario que se compraron con un precio muy económico y que si se rompen no van a causar tristeza como esos vasos y platos finos que tienes guardados o envueltos en papel en una caja y que solo lo sacas cuando llega una visita especial. Hay familias que tienen una vitrina especial para exhibir esos platos de porcelana finos y costosos en el comedor o en la sala. ¿Por qué? Porque son importados, o ya no los hacen y son únicos, o porque los tienes de hace mucho tiempo y tienen un valor sentimental muy grande. Esos son tus vasos o vajilla fina de honra en tu casa, y los que compras en la tienda del dólar son vasos o vajilla común y sin mucho valor.
De la misma forma, hay vasos de ira y hay vasos de misericordia. ¡Pero no porque Dios sea malo y quiera castigar a unos y a otros no!, sino que hay vasos que se convierten en vasos de ira porque quieren vivir bajo sus propias obras malas; en cambio los vasos de misericordia se someten a la voluntad de Dios y escuchan Su voz.
Recuerda que ayer aprendimos cómo Dios nos adopta y se convierte en nuestro Padre que nunca nos falla; por eso el Señor quiere usarnos a nosotros como vasos de misericordia. Cuando tú y yo sufrimos una injusticia y dejamos que Dios sea el que nos defienda, esa es la oportunidad donde Dios protege a sus vasos de misericordia y despliega Su poder haciendo justicia. Cuando estamos bajo ataque de una persona que está siendo usada por Satanás y hace planes para destruirnos, esa persona se convierte en un vaso de ira donde Dios le permite por un corto tiempo realizar esas acciones malas para que al final el Señor se aparezca y desbarate todas esas obras malas y ¡tú te conviertes en un vaso de misericordia donde el Señor demuestra Sus milagros y prodigios, protegiéndonos de forma sobrenatural!
Consideremos:
¿Qué clase de vaso quieres ser tú?, ¿de ira o de misericordia?
¿Estás viviendo bajo tus propios criterios, pensamientos, ideas y deseos o estás viviendo bajo la voluntad, los pensamientos y los mandatos de Dios?
Soy tu amigo Eduardo Rodríguez


Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.