Si tú puedes, yo puedo
Durante mucho tiempo, el éxito ajeno me incomodaba. Sentía que su triunfo evidenciaba mis carencias. Pero un día comprendí que no era envidia, era frustración mal dirigida. Y entonces apareció una frase que me cambió la mirada:
“Si tú puedes, yo puedo.”
Dejé de compararme para empezar a aprender.
Ya no veo el éxito como competencia, sino como inspiración.
No imito, modelo. No compito, evoluciono.
Porque el éxito de otros no me resta… me enseña.
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.