El humano en rebelión colectiva, construye la antítesis del reino de Dios; "el reino humano". Nuevamamente, Dios tiene que hacer un juicio y deshereda y esparce a las naciones. De aquí en adelante, la historia bíblica es el reino de Dios irrumpiendo y estableciendose en el reino humano, y Dios reclamando el resto de naciones de vuelta a su reino.
La humanidad empieza a cultivar y a reinar la tierra, pero como una imagen corrompida, en donde hay celos, contiendas, homicidio, venganza, etc. El pecado y condicion humana llegan a un punto tan bajo que Dios decide llevar a cabo un juicio; el diluvio.
El diluvio esta ligado al evento de la creación en donde Dios separa las aguas para que surga la vida en la tierra. El diluvio es la reversa, y es la tierra siendo cubierta nuevamente por las aguas, en un acto de de-creación para deshacer lo que el hombre está construyendo. Pero con Noé, la intención de Dios era comenzar de nuevo su reino. A Noé, Dios le da la misma instrucción de dominar y cultivar la tierra; un nuevo comienzo.
La historia continúa con la descendencia de Noe que crece y culmina en la tabla de las naciones, que era todo el mundo conocido en esa fecha. Hay un cambio de perspectiva, ahora el enfoque es la humanidad colectivamente ¿reinarán como la imagen de Dios en este nuevo comienzo? La historia de Babel nos dá la respuesta.