Dios se compromete de vida o muerte a restaurar lo que siempre fue su intención.
En Babel, la humanidad no solo queda dispersa, la división de las naciones, se hace de acuerdo al número de seres celestiales. Humanidad y huestes celestiales quedan ligadas en el juicio que Dios hace.
Para enmendar lo ocurrido, Dios llama a Abraham. No es solo un llamado, es el inicio del plan de Dios para re-establecer su reino. Las bendiciones que se pronuncian, estan en continuidad con el fracaso de la humanidad, son la respuesta a este fracaso.
El llamado a Abraham contiene los elementos de un reino (una tierra, un pueblo, un pacto, y un rey). Las promesas están ligadas al huerto, las promesas son re establecer las bendiciones del Eden.
Dios se compromete, a cumplir lo que el prometió. El establecimiento de su Reino, se llevará a cabo contra todo intento de lo opuesto. El reinará todas las naciones un día.