El reino ha sido ignaurado pero culminará en el futuro.
En las parábolas, Jesús enseña como el reino se implementará. Ha sido ignagurado, pero por ahora puede ser rechazado. Empieza pequeño, pero florecerá hacia algo definitivo. En el último momento se establecerá en su totalidad. Ha sido establecido decisivamente en el presenté y se encuentra en una tensión entre el Ahora y el Aún no.
En el ahora, El Rey se encuentra a la diestra del Padre, está presente con nosotros por medio del Espíritu Santo. En el futuro, regresará a establecer el reino definitivamente.
En el ahora, el pueblo de Dios ahora forma parte de un pacto que se caracteriza por la fe y la gracia; está siendo transformado a la imagen del Hijo. En el futuro, en la resurrección, obtendrá la redención de su cuerpo y será finalmente la imagen de Dios, reinando con el para siempre.
En el ahora, la creación gime con dolores de parto, esperando la redención final de la esclavitud, pues fue sujeta a maldición por causa del hombre. En el futuro, cuando estos resuciten, la creación también será redimida y nuevamente será atendida por la humanidad por lo fué el huerto.
Saludo final por Alessa Forno