Dentro de la meta narrativa bíblica, después del exilio, los profetas anunciaron que Dios regresaría personalmente para estar con su pueblo; y así concluye el Antiguo Testamento.
El Nuevo Testamento nos señala el regreso de Dios, y lo que se mira es La Trinidad. En el Nuevo Testamento vemos muchos pasajes en donde se intercambian los títulos de Padre, Hijo, Espíritu, para mostrarnos como la trinidad está con operando con su pueblo.
El monoteísmo judío estaba expresado en el "Shema", Jehová es uno. El Nuevo Testamento también nos enseña como Jehová es uno;. Jehová es uno en las 3 personas de la trinidad.