Vengo con una anécdota de mi último viaje a Israel. La organización Yad Sarah es conocida por ayudar a las personas a mantener su independencia y mejorar su calidad de vida. Es una iniciativa que me hizo pensar en lo poderoso del voluntariado, de la comunidad y, en general, de los ecosistemas. ¿Algo así podría existir en nuestros países? ¿Tenemos las condiciones? ¿Tenemos la mentalidad para pensar en que si todos estamos bien, yo (por ende) estoy bien? ¡Los leo y los escucho!