La brecha entre los países por las vacunas va a aumentar después de que Joe Biden haya duplicado el pedido estadounidense del tratamiento de una sola dosis de Johnson & Johnson. Moderna ha dicho que su producción en EEUU se destina íntegramente al uso doméstico. Pfizer y J&J se han negado a decir si han exportado alguna dosis producida en EEUU o si piensan hacerlo. Mientras tanto, la lentitud de la distribución de vacunas en Europa está provocando la alarma de los inversores y la salida de fondos.