¿Cómo dejamos atrás esos hábitos que no nos gustan? ¿Es posible mejorar cuando hemos probado de todo y aún no vemos resultados? Veamos a la luz de la Palabra cómo Dios transforma la vida del creyente y renueva sus fuerzas para alcanzar cambios positivos, radicales y permanentes, en el nombre de Jesús.