Preparen sus corazones y almas en profunda oración, silencio y en el amor al sufrimiento puro porque la hora de la justicia de Dios está a la puerta.
OREN SIN CESAR; LA BATALLA HA COMENZADO
Lourdes Pinto, 25/6/20
Mateo 7,21-23
“No son los que me dicen: “Señor, Señor”, los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. 22 Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿acaso no profetizamos en tu Nombre? ¿No expulsamos a los demonios e hicimos muchos milagros en tu Nombre?”. 23 Entonces yo les manifestaré: “Jamás los conocí; apártense de mí, ustedes, los que hacen el mal”.
Mensaje del primer sábado de junio, cenáculo de las MDC, 6/6/20
Jesús pronunció estas palabras en mi corazón para todas las MDC:
Ha llegado el momento en que los principados de las tinieblas consumirán la tierra; El terrible día del Señor. Los demonios no tienen poder sobre ustedes y Mis seguidores. Mis madres (MDC) deben recordar que durante estos tiempos oscuros, sus oraciones, vividas con perfecta confianza en Mí, tienen el poder de ayudar en la protección y salvación de muchas almas que de otro modo estarían destinadas al infierno. La batalla es feroz, pero pequeña Mía, tú sostienes la Espada del Espíritu. Sus corazones purificados, vaciados y formados como Mis víctimas de amor puro, uno con Mi Madre Dolorosa, es el poder de Dios para arrojar al infierno los principados de la muerte. Entréguense a la oración y al silencio siendo Mis guerreras preparando y salvando almas, porque el momento del juicio está sobre el mundo. No pierdan el tiempo con ninguna frivolidad porque la batalla decisiva ha comenzado. Oren, oren, oren, oren sin cesar, porque sus oraciones, como una con la de Mi Madre, tienen gran poder ante el trono de nuestro Padre. Él oye el grito de los pobres.
Tu vida es una oración —#97. Diario de una MDC. Camino Sencillo p.278
Cuando digo que tu vida es una oración, [quiero decir que] tu vida es una ofrenda. Ofrecerme tu vida es la oración perfecta. Tus pensamientos dirigidos a Mí, dirigidos al amor, son una oración. Tu deseo de saber de Mí, de amarme y de servirme es una oración. Cuando me tocas, es una bellísima oración. Tus palabras de aliento y amor a los demás son una oración. Tus esfuerzos para traer paz y unidad a las familias son una oración. Tu sonrisa es una oración. Pero tu oración más perfecta es tu sufrimiento puro unido a Mí y a Mi Madre.
La oración de sufrimiento puro es la fragancia más dulce que llega y deleita el Corazón de nuestro Padre. Esta es también la oración que produce abundancia de frutos. Esta es la oración que está más unida a la Mía cuando intercedo ante el trono de Mi Padre.
Por esta razón, el sufrimiento de soledad de Mi Madre produjo y sigue produciendo una lluvia de gracias sobre el mundo. Deseo que las Madres y los Misioneros de la Cruz se perfeccionen en la oración del sufrimiento.
–Pero, Señor mío, ¿y qué me dices de la oración contemplativa y de la oración de alabanza?
–Es por medio de la oración contemplativa que llegas a conocerme, es la oración en la que te lleno, oriento y formo, pero es la oración del sufrimiento con la que me honras, me consuelas, me amas, y participas en la redención de las almas. La oración de gratitud y acción de gracias debe ser el aire que respiras (23/8/10).
PREPÁRENSE PARA ENCONTRARSE CON LA JUSTICIA –Mensaje de Jesús –11/12/13
Preparen el camino. ¿Prepárense para qué? Prepárense para encontrarse con la Justicia (Dios). El Amor (Dios) es la Justicia. Se han estado encontrando con la Misericordia, pero cada alma ha de...