El Sexteto no fue una búsqueda a nuevas formas de interpretación, ni a falsos efectismos, sus integrantes sabían perfectamente lo que querían y pese al origen común de todos ellos, la orquesta de Osvaldo Pugliese, lograron un sonido propio, que fue punto de partida de otras muchas formaciones que lo siguieron y en algunos casos, lo imitaron.