¿Qué pasa cuando entendés que Dios no solo te salva… sino que además te da “yapa”? En este episodio de Encuentro con Dios, Marco Orellana profundiza en Epístola a los Romanos capítulo 8 y deja algo claro: el amor de Dios no es frágil, es inquebrantable.
Ni crisis, ni miedo, ni lo visible ni lo invisible tienen poder para romper lo que Cristo ya aseguró en la cruz. Este mensaje no es teoría: es una invitación a vivir con certeza, con paz, y con una confianza que no depende de las circunstancias.
Cerramos con una poderosa dinámica de gratitud —“dayenú”— que te confronta con una verdad simple pero profunda: si tenés a Jesús, ya es suficiente. Y si es suficiente… todo cambia.