El 16 de febrero de 2014 Manuel Rodríguez Tejero, Manu, comenzaba una nueva etapa. Hace justo ahora un año, dejaba atrás a su Rute, su familia, sus amigos y sus vivencias. Partía a Irlanda a buscarse la vida. La crisis no entiende de titulaciones. Con dos carreras en su haber, Magisterio en Educación Física y una licenciatura en Documentación, Manu tenía que probar fortuna para encontrar en otro destino, en otro país, lo que en España se le negaba: un trabajo. Recuerda que veía el panorama “muy mal”. Algunos amigos de Rute le indicaron que la “Isla Verde” podía tener muchas oportunidades laborales. Pese a lo que suponía desligarse, al menos en lo físico, de sus raíces, siempre ha tenido claro que la vida sigue “y no puedes quedarte en casa esperando a que el trabajo llueva”. Aun así, la búsqueda de un empleo en Irlanda no resultó fácil. Debía enfrentarse a una nueva cultura y al idioma. Dominaba el inglés, tiene el título B-1, uno de los niveles más altos que se pueden obtener en nuestro país. Sin embargo, asegura que al llegar allí era como “no tener nada”. Hasta que cogió “el truquillo” apenas podía enterarse de algo al escuchar a la gente expresarse en un dialecto tan cerrado como el inglés que se hablan los irlandeses. Al final, se instaló en una crepería, donde confiesa que se siente “encantado”.