La testosterona y los andrógenos tienen el dudoso honor de calificarse como “las hormonas de la agresividad”. De aquí derivan en parte conceptos como la masculinidad tóxica o la violencia masculina.
¿Es cierto que el hombre, en comparación con la mujer es agresivo por naturaleza? ¿La testosterona nos hace ser agresivos?
Se recomienda oír estos episodios anteriores del podcast, sobre conducta y hormonas.
Métodos de contacto: