Manuela es la más joven #ecofriki llegada al valle. Define la Fundación Oxigeno como "un sitio donde todos saben mucho de plantas y animales". También es youtuber junto a su padre, Rubén. Su pueblo es Padilla de Arriba pero no va a las bodegas. José Antonio nació en Población de Arreba hace unos cuantos años y también pastoreó al ganado del pueblo. Lo que más recuerda es su infancia en libertad. Pese a la cercanía, nunca había estado en Valdivielso. Hablamos de Guadalupe, nuestra chica favorita de aquella localidad y la escuchamos cantar. Santiago es de Hontomín y disfrutó mucho con su primera salida de este tipo. El futuro de los pueblos lo ve con resignación. Del paseo con Leandro, del que disfrutó mucho, se queda con la buena gestión y la sostenibilidad del proyecto familiar. Jesús es de Adrada de Haza y sus vinos ecológicos ganaron buena fama en la comunidad. La primera bodega que hizo vino ecológico de la Ribera del Duero. También fue pionero en cultivo ecológico en el 95 con horticultura y luego viñedo. Entonces le llamaban loco. Ahora con 300 cabezas de ganado (ovejas y cabras) acaba de comenzar un nuevo proyecto en el que también quiere montar una pequeña quesería. Como con el vino, la alondra ricotí también motiva esta iniciativa que busca una Rivera Viva. Jesús ha vivido allí toda la vida pero hasta hace unos años no había reparado en este ave, gracias a la fundación. Rubén, además de padre de Manuela, lleva 7 años colaborando con la fundación, "unos grandes compañeros de viaje". "La restauración fluvial y medioambiental, el acondicionamiento y mejora de los espacios fluviales" es parte de su trabajo. La actualidad nos hizo hablar de cómo va el río. "Limpiar el río no es quitar la vegetación de rivera. De vez en cuando, es necesario que baje con energía para limpiar su espacio. El problema es que ese espacio está ocupado inadecuadamente" dijo. Rubén disfrutó mucho del valle y escuchando a Leandro. Su pueblo es Zumel, uno más para conocer de los muchos de nuestra provincia. Cerramos con su amigo de instituto, Enrique, que entró como curioso de la radio. Hoy son gente de bien, con su brillante carrera y profesión pero en 1º de BUP no pisaban el López de Mendoza.
A todos, su paso por el valle no les dio para conocer más que una esquinita de Valdivielso. Estamos seguros de que la mayoría volverá. Gracias a todos por compartir un rato con "El poder de lo pequeño".