Quedamos con Paco Prado de Condado para hablar del viejo autobús de Celestino. Su buena memoria y su afabilidad nos presentó al viejo relojero de Haro que puntual llegaba todos los años, acompañado de su hija, a reparar relojes y despertadores. De los húngaros y sus diligencias, de la alegría de Celestino cantando "La hiedra", de la barca que le hizo al padre de Benjamín para que cruzara de Toba a Quecedo, de las broncas del cura si trabajaba en domingo, de los fabricantes de fideos, de los dientes de molino hechos con jerbo, de Gildos, Pantalones y Funebra. De la gubia y la azuela, de las herranmientas del carpintero, de su pasión por la madera... Un placer conocerte, Paco.