Generalmente se asocia a la meditación con la oración y en lugares cerrados. Pero también se puede meditar al aire libre, como hacían los druidas que lo llevaban a cabo en los bosques abrazando a los árboles esperando de ellos su energía.
Pero en esta ocasión no se ahonda en la meditación de forma general, sino focalizada con dos elementos: meditar con el sol y con el viento. Asunto del que nos habla nuestro compañero Harry Marcus, dentro de la sección de Dimensión Oculta.
Dirige y presenta: Javier Belmar