Pablo Selnik es un joven flautista y compositor radicado en Barcelona, muy activo en la escena del jazz de aquel país. Luego de 6 años de girar con su banda decidió entrar al estudio de grabación en 2010. El resultado de esta historia de vida es "El museo vacio", un hermoso disco, desconcertante y sólido; una mezcla fascinante de géneros que hacen de Pablo uno de los descubrimientos discográficos más interesantes de los últimos meses.