Voz: Manuel López Castilleja
Música: Chopin_Prelude in E minor
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Mark abandonó el telescopio totalmente decepcionado. Se había rendido de buscar a Orión, y le frustraba no localizar algo tan evidente como la luna. Varias veces consideró la idea de que el observatorio estuviese mal posicionado. Al menos esto le parecía una idea alentadora antes de aceptar que sencillamente no estaba diseñado para entender las estrellas.
Comprendía a la perfección la geología, y conocía cada piedra de la cantera que tenía a su cargo. Dominaba las matemáticas, la lógica y la física. No le faltaba capacidad para entender astronomía. Y sin embargo no lo lograba; pero sus ambiciones eran claras, y no haría más que mirar a través del telescopio hasta comprender el cielo.
Y como era de esperar, su obsesión lo llevó a descuidar su yacimiento. Y en pocos días, un llamado de la empresa recibió.
Mark no les explicó los motivos por los que había cortado la producción; únicamente insistió con la misma pregunta; cuál era la ubicación del observatorio.
La decisión de la empresa fue tajante, y por la noche llegaron los representantes al yacimiento.
Desactivaron a Mark. Lo desmantelaron y despacharon a la tierra para su revisión técnica. Mientras tanto, otro robot haría su trabajo.
De Libro de microrrelatos Sweek - Tomo I y II