No les de apuro alguno. Pongan el volumen de sus receptores ”alto”, “muy alto” y déjense llevar.
Escuchen el brillo, toquen las notas y sientan… sientan como cuatro gargantas modulan con sus cuerdas “sonido” y envuélvanse en esa explosión de luz sonora que de las cuatro emana con fuerza y llega hasta nosotros haciendo que sintamos como se entrecruza delante de nuestros ojos el destino de cuatro seres.
Sencillamente BELLO.