Dos imágenes de un mismo objeto, tan real la una como la otra, pues sin la primera la segunda no existiría. Unidas por una línea fina y muy delgada difícil de precisar están las dos vivas, brillantes. Llenas de color reposarán para siempre sobre un espejo de agua. Sólo hay que mirarlas.
Dos voces de un mismo sentimiento, tan real la una como la otra, pues sin la primera voz la segunda no existiría. Unidas por una delgada línea de armonía imposible de imitar, están las dos vivas, brillantes. Llenas de color reposarán para siempre en nuestro interior. Sólo hay que escucharlas.