La masacre de Badajoz se llevó a cabo el 14 de agosto de 1936 por la noche y el 15 de agosto de 1936 por la mañana. Es uno de los sucesos más controvertidos de la guerra. Al resultar vencedor de la contienda el bando sublevado jamás se produjo una investigación oficial sobre lo sucedido en la ciudad extremeña. En cualquier caso, las estimaciones más comunes apuntan que entre 1800 y 4000 personas fueron asesinadas, en unos hechos calificados por varias asociaciones de derechos humanos como crímenes contra la humanidad. También se denunciaron estos hechos como genocidio en 2007. La denuncia ante la Audiencia Nacional no prosperó al encontrarse fallecidos los máximos responsables de la matanza y ser un delito que no estaba tipificado cuando se cometió.