En esta meditación te propongo algo muy sencillo y, a la vez, profundo: **volver al cuerpo**.
Cuando la mente se acelera, cuando nos perdemos en pensamientos o emociones, el cuerpo permanece aquí, en el presente. Sentirlo es una forma directa de regresar al ahora, sin esfuerzo ni lucha.
A lo largo de esta práctica guiada recorreremos el cuerpo con atención, aprendiendo a **reconocer y soltar la tensión** de manera amable, acompañando el proceso con la respiración. No se trata de relajarse a la fuerza ni de conseguir ningún estado especial, sino de **permitir que el cuerpo descanse** y que la atención se estabilice de forma natural.
Esta meditación es especialmente útil en momentos de inquietud, cansancio mental o desconexión, y también como práctica regular para cultivar presencia y enraizamiento.
Busca un lugar tranquilo, adopta una postura cómoda y deja que el cuerpo te guíe de vuelta al presente.
Gracias por escuchar y por darte este espacio.