Las hermanas Isabel y Belén, modistas, llevan más de 30 años haciendo arreglos y ropa a medida a los vecinos y vecinas de Valdeacederas. Entramos en su mercería Coser y cantar, donde nos relatan episodios y anécdotas de su oficio y de sus vidas.
Su testimonio da fe de una lucha continua en preservar sus labores de costura artesanal de calidad, a pequeña escala y en un negocio de proximidad, frente a modelos de negocio basados en el abaratamiento de prendas de vestir y de talleres de arreglos menos confiables.