¿Has contado alguna vez cuánto te quejas a lo largo del día?¿Cuánto tiempo dedicas a esta “extraña” actividad?¿Eres de esas personas que prefiere quejarse o más bien de las que deciden ponerse en la acción?
La queja la conocemos muy bien todos y seguro que te vienen a la cabeza algunas personas que siempre se están quejando. A veces hemos tenido o tenemos que aguantar a regañadientes esas continuas quejas que nos llegan de unos y de otros, pero hemos de reconocer que… a veces esa persona que se queja, soy yo.
En #SEFELIZHOY vamos a dedicar estos minutos a ver qué es esto de estar instalado en la queja, qué consecuencias nos trae y cómo puedo salir de ello.