El 28 de julio de 2021 fue el día, de las primeras veces en
Perú, que un maestro de escuela tomaba posesión como
presidente del país y la primera vez que un político ajeno a
las élites alcanzaba el poder, aupado por un discurso anti-
establishment de tinte populistas. Ese aprendiz de líder
prometió, en esa oportunidad, y con la mano sobre la Biblia,
transformar un país fracturado y profundamente polarizado
tras unas elecciones que lo habían enfrentado a Keiko
Fujimori.