El México que tenemos, descrito en ambiente social, político y económico es
muy preocupante. Ya traspasó nuestras fronteras y también es ahora, un
tema crítico en la agenda internacional. La famosa cuarta transformación se
vive en los números crecientes en violencia, pobreza, corrupción, impunidad
y riesgos democráticos y económicos. Pero el presidente AMLO sigue
aferrado al pasado conservadurista como culpable de todo lo que sucede; a
su ego que lo ubica en su imaginario como héroe del cambio y poseedor de
la verdad; y a justificar realidades con narrativas amenazantes, autoritarias
y groseras lejos de análisis objetivos.