Pasan las fiestas navideñas y empieza la resaca, no solo por los excesos
en comida y bebida, sino por lo gastado de más y de todo lo que
hicimos en perjuicio de nuestra salud, finanzas y relaciones sociales.
La dimensión económica parece siempre dominar el análisis pues
demandará tener un “guardadito” para hacer frente a las deudas y
nuevos gastos. Sobre todo, porque llegarán las cuentas de las tarjetas
de crédito y habrá también que pagar impuestos, seguros y los
incrementos de consumo que se presenten.