Con caídas de la renta variable europea del -2.05% en la semana, -2.93% del S&P (la peor desde marzo), -3.62% del Nasdaq, -0.39% de la renta fija, -1.16% de las materias primas y viendo solo al usd encaramarse a las ganancias, más de uno se encuentra echando mano hasta de las cabañuelas para determinar el calado de todo lo que estamos viviendo. Y aunque pueda sorprenderles, no nos extraña y lo vemos hasta normal. En momentos complicados de mercado, las fuentes de información fuera de consenso, el análisis técnico (cuyas bases están detrás de muchos algoritmos) y el razonamiento académico/fundamental, deben de servir de base. Aunque los puristas estén totalmente en contra. El secreto está en el peso “mágico” que usted le dé a cada uno de esos ingredientes.