Parashat Jukat
El Eterno ordena a Mosheh que se traiga una vaca bermeja sin defecto, y sea entregada a Aharon para que sea degollada en su presencia. Esta será quemada y se le añadirá cedro, hisopo y tinte carmesí. El sacerdote se lavará pero será considerado impuro hasta el atardecer, así como también quien quemó la vaca. Un hombre puro recogerá las cenizas de la vaca y las guardará fuera en un lugar limpio, como agua de expiación. Esta será ley eterna para los Benei Yisrael y los extranjeros que vivan con ellos. Quien toque un cadáver quedará impuro y será purificado con las cenizas de la vaca bermeja, lo que será hecho desde el tercer día de los siete que dura su purificación. Quien se impurifique por contacto con muerto y no se purifique será extirpado del pueblo de Yisrael. Si un hombre muere en una tienda, lo que hubiere en ella será impuro por siete días. En general toda purificación de personas que tuvieron contacto con muerto será efectuada con las aguas que contienen las cenizas de la vaca bermeja.