Cuando la mujer dé a luz un varón, será impura siete días; y al octavo día el niño será circuncidado. Ella se purificará durante treinta y tres días; no tocará cosa santa ni vendrá al santuario, hasta que se cumpla su purificación. Si da a luz una hija, será impura dos semanas, y se purificará durante sesenta y seis días. Al cumplirse su purificación traerá un cordero de un año para holocausto, y un palomino o una tórtola para expiación, a la puerta de la Tienda de Reunión y el kohen los ofrecerá delante de El Eterno, y hará expiación por ella, y será limpia de su flujo. Si no tiene suficiente para un cordero, tomará dos tórtolas o dos palominos, para holocausto y expiación y el kohen hará expiación por ella.