Gaudí, en su paseo, ve como la fuerza de la gravidez material es vencida por la vibración del aire que mantiene intactas las arcadas y las bóvedas como si fueran volutas de humo. Inmerso en el sonido de la forma que esta imaginando, la Sagrada Familia, no oye el chirrido de las ruedas metálicas del tranvia que se deslizan sobre brillantes railes. Cubiertas, columnas, 18 torres, cimborrios, adornos...Oscuridad. Y un punto de luz.