Eleuterio Sánchez Rodríguez, conocido como El Lute, nació el 15 de abril de 1942 en Salamanca, España. Hijo de una familia de origen merchero, creció en un entorno de extrema pobreza y marginación. Su madre, sordomuda, y su padre, encarcelado en el momento de su nacimiento, contribuyeron a que su infancia transcurriera en condiciones de indigencia. Desde temprana edad, El Lute se vio obligado a robar para sobrevivir, lo que le llevó a ingresar en un reformatorio y posteriormente en un campo de trabajo forzado.
En 1965, a los 23 años, El Lute fue arrestado y condenado a muerte por el atraco a una joyería en la calle Bravo Murillo de Madrid, donde un vigilante de seguridad fue asesinado. La sentencia de muerte fue conmutada por una pena de cadena perpetua. Durante su estancia en prisión, El Lute protagonizó varias fugas que lo convirtieron en uno de los delincuentes más buscados de España. La primera de ellas ocurrió en 1966, cuando escapó de un tren donde era custodiado por la Guardia Civil, permaneciendo en libertad durante trece días antes de ser recapturado. La segunda fuga tuvo lugar en la Nochevieja de 1970 desde el penal del Puerto de Santa María, donde estuvo oculto durante un largo período, siendo apoyado por su entorno social.
Tras su recaptura, El Lute ingresó en el penal de San Antón de Cartagena, donde permaneció durante ocho años. Durante este tiempo, se dedicó a su formación personal, aprendiendo a leer y escribir, y obtuvo la licenciatura en Derecho. Además, comenzó a escribir, publicando varios libros que narraban su experiencia en prisión y su visión de la vida. Entre sus obras destacan "Camina o revienta" (1977), "Mañana seré libre" (1979), "Una pluma entre rejas" (1981), "Entre sombras y silencios" (1983) y "Crónica de un campusiano" (1987). Estas publicaciones le permitieron colaborar en diversos medios de comunicación y consolidarse como escritor.
El 20 de junio de 1981, con 39 años, El Lute fue indultado y puesto en libertad. Tras su salida de prisión, se dedicó a la escritura y a la colaboración en medios de comunicación, compartiendo su experiencia y reflexiones sobre la vida y la justicia. En 1987 y 1988, su vida fue llevada al cine en una serie de dos partes dirigida por Vicente Aranda, basada en sus memorias. Posteriormente, residió en Niebla, Huelva, donde encontró un entorno propicio para su reinserción social.
A lo largo de su vida, El Lute ha sido un ejemplo de superación y resiliencia, transformando su pasado delictivo en una oportunidad para la reflexión y el aprendizaje. Su historia ha trascendido como un símbolo de la capacidad de cambio y la importancia de la educación y la reinserción social.