“SAL Y LUZ” – Canción inspirada en Mateo 5, 13-16
Jesús no nos pide cosas imposibles.
Nos pide algo muy sencillo y muy grande a la vez: dar sabor a la vida y no apagar la esperanza.
Esta canción nace de ese evangelio que nos recuerda que incluso en los lugares más oscuros se puede cuidar lo humano, conservar la dignidad y orientar a otros con pequeños gestos.
Sal y Luz es un canto sencillo, pensado para ser rezado y cantado en grupo, que invita a no caer en la indiferencia, a no endurecer el corazón y a elegir cada día ser presencia que cuida, acompaña y sostiene.
Porque no se trata de brillar más que nadie,
sino de no dejar que la vida se estropee
y de no apagar la luz de los demás.
© Miguel Ángel Morán Manzano - Todos los derechos reservados. Este contenido está registrado bajo un código de copyright, no se permite su redistribución sin autorización.
LETRA: “SAL Y LUZ”
Quiero ser sal,
quiero ser luz.
Que mi vida dé sabor
y no apague la luz.
No quiero ser indiferente,
ni pasar sin ayudar,
quiero cuidar lo pequeño,
lo que empieza a estropear.
Quiero ser sal,
quiero ser luz.
Que mi vida dé sabor
y no apague la luz.
No quiero brillar por fuera,
ni imponer mi verdad,
solo alumbrar el camino
a quien no sabe andar.
Quiero ser sal,
quiero ser luz.
Que mi vida dé sabor
y no apague la luz.
Con gestos simples y humanos,
con respeto y con paz,
ser fermento de tu Reino
donde me toque estar.
Quiero ser sal,
quiero ser luz.
Que mi vida dé sabor
y no apague la luz.
Quiero ser sal,
quiero ser luz.
Que mi vida dé sabor
y no apague la luz.
Señor,
hazme sal que conserve
y luz que no se apague.